Razones por qué una Mujer no puede ni debe Mendigar el Amor de un Hombre.

Uno se pasa la vida buscando algo que debería llegar por sí solo, el amor. Uno busca y busca, se la pasa cometiendo uno y otro error, se la pasa haciendo grandes sacrificios por quien no lo merece, gastando energías en personas que no valen la pena, dejando la vida a un lado para dedicarla a alguien que no lo sabe apreciar. Pero tarde o temprano llega esa persona que lo merece todo, y tal vez por las malas experiencias del pasado uno no cree, pero al final lo hacen creer.
Sí, ya sé que para muchos sonará extraño y un poco romanticón de mi parte las últimas dos líneas del párrafo de introducción, pero qué le hacemos, tarde o temprano uno termina creyendo, y no precisamente porque lo hagan sufrir, todo lo contrario, porque al final de cuentas me enteré que en la vida uno merece que lo quieran como es.
Cuando uno comienza a adentrarse entre las hieles del amor también comienza a darse cuenta que la vaina no es nada fácil. Uno termina entregando todo, todo  es todo, todos y cada uno de los pedazos uno tiene de vida y de alma, solo para darse cuenta que al final del cuento, en la mayoría de los casos todo termina en la basura.
Uno se da una y otra vez contra el mundo, porque las personas vienen y van, pero cuando se van se terminan llevando mucho de lo que uno es, y terminan dejando un poco de lo que uno no quisiera ser.
Las palabras, los regalos, las cartas, los mensajes, los momentos de felicidad, todo eso se va y termina uno más vacío de lo que comenzó, aunque parezca increíble, hay personas que pueden lograr esto, que uno termine sintiendo que es mucho menos de lo que era. Pero la buena noticia es que uno no termina siendo menos, siempre termina aprendiendo, aunque tengo que confesar que a veces las lecciones se olvidan rápido, porque se termina cayendo de nuevo en falsas promesas y cuentos de hadas reforzados.

Aquí te presentamos las razones por la que no debes nunca mendigar amor.

Woman holding onto man's leg, as he walks away

1 – No podemos pedir a alguien que nos ame como nos gustaría, o como lo hacemos nosotros.

Después de muchos días llorando por ti, hoy por fín me he dado cuenta que ha habido un punto de inflexión en mi vida. He pensado en ti, pero ya no lo he hecho como antes. Ya no te echaba de menos, ni tenía esas ganas casi irreprimibles de estar a tu lado. Y sobre todo, estoy feliz de estar en el punto en el que estoy. En este momento solo puedo darte las gracias. Gracias por enseñarme el valor de mi misma y que todo lo que deseas no puede cumplirse. Que a veces no puedes tener al lado esa persona que te gustaría que estuviera y que te protegiera, y que debes hacerlo tu sola. Gracias por hacerme perderme para que tuviera que encontrarme y renovarme, hacerme más fuerte y más valiente.

2 – Creía que nunca podría borrar tu huella de mi, pero hoy lo he hecho.

Y aunque todavía trato de sacar pedacitos de ti de mi interior, he comprendido que no hay marcas imborrables, sino personas que no quieren borrar. Y he decidido que quiero a alguien que deje marca, pero sin necesidad de herir.

Y no quiero que pienses que esto es un reproche por no amarme como yo esperaba, o como yo lo hacía. He aprendido que no debo mendigar el amor de nadie, que la persona correcta para mí es aquella que lo da todo sin pedirle nada. Y que no se puede obligar a sentir a nadie. Solo puedo dar lo mejor de mí y dejarme llevar, sin preocuparme si el otro va a hacerlo o no. Solo así se puede llegar a amar de verdad, aunque al final pueda doler.

3 – Aún así, no voy a perder los momentos buenos que hemos pasado juntos.

Durante mucho tiempo te he culpado de todos mis males, olvidándome de mis errores. Y ahora solo deseo que seas tan feliz como lo estoy siendo yo. Que encuentres lo que buscabas, que nunca entendí que era, y que te llene más de lo que tenías. Hay personas que llegan a tu vida para desordenarla, y sin querer te obligan a ordenarla de nuevo. Y entonces maduras, creces como persona, y te das cuenta que nadie es esencial. Que la única persona a la que necesitas complacer es a ti misma. Así que trabaja para ello. Y no esperes nada de nadie, es mejor estar triste que decepcionado.

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